La dura postura de EU en TLCAN es peligrosa para todos

por: Uniradio Informa - 4 Diciembre 2017, 03:45 pm
MÉXICO.- “Cinco de las siete mesas de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN-NAFTA) concluyeron recientemente en la Ciudad de México, pero aún estamos lejos de alcanzar un acuerdo comercial más moderno para América del Norte en 2018”, advirtió el economista y profesor investigador de El Colef, además de investigador nacional del Conacyt, el doctor Alejandro Díaz Bautista.
 
Los problemas más difíciles en una negociación complicada a menudo se guardan para el final. Entre ellos se incluyen la cláusula de expiración propuesta, que disuelve el acuerdo comercial después de cinco años si los tres países no aceptan continuarla, y las demandas irreales de que el 50 por ciento de las piezas de automóviles provengan de los Estados Unidos.
 
La dura postura de la administración Trump y su aparente voluntad de retirarse del TLCAN -NAFTA es el resultado de su idea de que la relación económica con muchos de los socios comerciales de Estados Unidos, y México en particular, es una pérdida neta para las empresas y trabajadores estadounidenses y un juego de suma cero para las economías de cada uno de los 3 países.
 
La realidad es que cuando se trata de renegociar el TLCAN-NAFTA, la mejor manera para que la administración Trump cumpla su promesa de poner a Estados Unidos primero es poner a Norteamérica primero en 2018.
 
Alrededor del 80 por ciento de los economistas encuestados por el Wall Street Journal predicen que una retirada del TLCAN-NAFTA deprimiría el crecimiento económico de los Estados Unidos en los próximos años. Hasta posiblemente desencadenaría una recesión económica, mientras causaría un daño enorme y potencialmente irreparable a nuestras cadenas de suministro integradas y a la industria de los 3 países de América del Norte.
 
El fin del TLCAN-NAFTA dañaría en Norteamérica a las compañías automotrices como Ford y GM, compañías de tecnología como Cisco y Microsoft, y empresas agrícolas como Archer Daniels Midland, así como a productores de trigo y porcicultores, entre otros.
 
Sabemos que los representantes de las industrias automotrices de México, Canadá y Estados Unidos acordaron sostener y defender ante sus gobiernos las reglas de origen de los componentes que se usan para el armado de autos en Norteamérica conforme señala actualmente el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN-NAFTA).
 
Estados Unidos es el principal importador de autos armados en México ya que representa alrededor de 77 por ciento de los vehículos que se hacen en el país; por otro lado, la Unión Americana tiene en su vecino del sur su principal cliente de autopartes, más que Canadá.
 
Lo más importante, un primer acercamiento al TLCAN-NAFTA 2.0 significaría abrazar el potencial de un "siglo de América del Norte". América del Norte tiene la oportunidad de ser la plataforma de fabricación y la industria más formidable del mundo, al igual la economía regional más fuerte del mundo en el presente siglo XXI.
Los comentarios en las notas son responsabilidad de quien los emite. Participa responsablemente y denuncia los comentarios inapropiados. Los comentarios ofensivos o que sean denunciados por los usuarios se eliminarán de inmediato.