La música más bella del mundo se escuchó en México durante 2017

por: Notimex - 25 Diciembre 2017, 12:40 pm
-David Garrett, Philippe Jaroussky y la Sinfónica de Standford, ofrecieron conciertos memorables
 
MÉXICO.- La música nacional e internacional fue una constante durante el año que termina. El Palacio de Bellas Artes, entre los principales escenarios del mundo para la exposición de esa manifestación artística, fue testigo de memorables actuaciones de grandes grupos y solistas del más acendrado profesionalismo. Aquí un breve recuento.
 
La noche del 7 de febrero, el violinista David Garrett conquistó al público mexicano en su primera presentación en el Palacio de Bellas Artes. Con su violín Stradivarius dejó un enorme testimonio de su depurada técnica interpretativa de música de todos los tiempos. El artista posee el singular Récord Guinness como “El violinista más rápido del mundo”.
 
Luego de casi 120 minutos de música de concierto el público ofreció de pie una ovación a ese amable y seductor virtuoso del violín, quien días antes había despertado el interés del público mexicano al declararse “enemigo de los muros” por su cuna alemana. Con Julien Quentin, pianista, ofreció una selección de los discos grabados a lo largo de sus 25 años de carrera.
 
Garrett hizo gala de su memoria prodigiosa al interpretar la "Sonata para violín y piano en la mayor", de César Franck, y "Leyenda en sol menor op. 17", de Henryk Wieniawski. Esas obras permitieron, tanto al violinista como al pianista, desplegar todo su virtuosismo y su extraordinaria capacidad de comunicación, lo cual fue reconocido por el extático público.
 
Todavía se comenta, en amenas charlas de melómanos, el regreso del contratenor francés Philippe Jaroussky y la orquesta Le Concert de la Loge a México. Ofrecieron exquisitos recitativos y arias de óperas de Georg Friedrich Händel. El cantante calificado como “El Farinelli del siglo XXI”, externó su alegría por estar otra vez en el país y en ese palacio.
 
El sábado 15 de abril, cantante y orquesta, con instrumentos de época, lograron revivir a la "Concert de la Loge Olympique", famosa agrupación del siglo XVIII de trascendencia social sin parangón en su tiempo. El público que llenó la sala simplemente no podía dar crédito a lo que entraba por sus oídos, dada la calidad de la voz y de las interpretaciones.
 
La reconocida Orquesta Sinfónica de Stanford, dirigida por la maestra Anna Wittstruck, se presentó en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes el miércoles 21 de junio, para ofrecer un concierto en el que interpretó el programa titulado “La música que baila”; el espectáculo pudo verse en vivo y de manera gratuita en siete sedes de este país.
 
Dicho concierto formó parte de una gira por México y Cuba que realizó la Orquesta y que la llevó, en 12 días, a tres ciudades (dos mexicanas y una cubana). El programa en esa ocasión lo conformaron las obras “Danzón núm. 2”, de Arturo Márquez; la Suite de “El pájaro de fuego”, de Igor Stravinski y la “Sinfonía núm. 7”, de Ludwig van Beethoven.
 
Wittstruck dirigió a los 75 miembros del conjunto sinfónico más grande de la Universidad de Stanford, fundado el 16 de diciembre de 1891, dos meses después de la apertura de la escuela. Esta gira se realizó para promover el intercambio cultural a través de un repertorio diverso, enfocado en el tema “La música que baila”, enlazando música de diversas épocas y tradiciones.
 
Otro regreso a México, quizá inolvidable, fue el del célebre ruso Maxim Vengerov (uno de los violinistas más grandes de la actualidad), quien se presentó en el Palacio de Bellas Artes el domingo 11 de junio para interpretar con todo el rigor que lo caracteriza obras de Brahms, Franck y Ravel, junto al pianista Vag Papian, otro grande de la música de hoy.
 
Vengerov goza de amplia fama como director de orquesta y sus seguidores se cuentan por millones alrededor del mundo, especialmente jóvenes, tras ganar un premio Grammy. Nacido en 1974 en Novosibirsk, capital de Siberia, inició su carrera de violinista a los cinco años de edad. A los 10 ganó el Concurso Internacional “Henryk Wieniawski”.
 
Luego, el 12 de agosto, el pianista András Schiff conquistó a los asistentes al Palacio de Bellas Artes, con obras de Bach, Bartók, Schumann y Janá?ek en una noche inolvidable. Luego de casi cuatro años de ausencia de los escenarios mexicanos, el pianista de origen húngaro, considerado uno de los más destacados de la actualidad en el mundo, regresó.
 
Fascinó de principio a fin, pues demostró una vez más su dominio técnico y memoria prodigiosa, pues durante todo el concierto, que duró más de dos horas, no tuvo partitura alguna. Con paso lento llegó al centro del escenario. Tranquilo, de inmediato dio rienda suelta al arte de la música, nada más con algunos movimientos de cabeza y gesto adusto.
 
En los anales del Palacio de Mármol ha quedado constancia de que los días 14 y 15 de octubre la English Chamber Orchestra ofreció, en su sala principal, sendos conciertos con obras de Mozart, Haydn, Britten, Purcell, Dvorák, Turina y Piazzolla, bajo la enérgica y bien templada batuta del director y compositor uruguayo José Serebrier, genio de hoy día.
 
Considerada una de las mayores orquestas “vivas” del mundo, la ECO, como se le conoce por sus siglas, estuvo en México como parte del programa de actividades internacionales del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Es la orquesta de cámara más grabada del mundo: 860 grabaciones con más de 1500 obras de casi 400 autores de todos los tiempos.
 
El 26 de octubre, la joven violinista de origen japonés Midori Goto se presentó en el Palacio de Bellas Artes con un programa a partir de obras famosas debidas a Hindemith, Brahms, Schubert y Enescu. Estuvo acompañada de la pianista lituana Ieva Jokubaviciute y juntas, crearon una atmósfera pocas veces sentida en ese recinto de carácter mundial.
 
Midori ha sido reconocida por las Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial por su compromiso con la educación, y por las comunidades en Estados Unidos, Europa y Asia. Además, mantiene un trabajo permanente con la música actual, comisionando múltiples conciertos y obras nuevas para sus recitales a través de la organización Midori & Friends.
 
El 28 de noviembre llegaron al mismo recinto cantos que van del Renacimiento al siglo XX, con el ensamble vocal británico VOCES8. Ocho voces perfectamente integradas forman ese grupo que ofreció un ecléctico programa diseñado con temas de varios estilos, desde cantos polifónicos renacentistas hasta arreglos actuales.
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